Mensaje de los organizadores sobre la 10ª Fiesta del Tomate Platense



Estimados amigos y amigas del Tomate Platense,

La fiesta de este año no fue la esperada. Llegábamos a la décima edición con ganas de mostrar todo lo que se había trabajado en este tiempo: el reconocimiento que había alcanzado el Tomate Platense desde aquellos primeros años y el entusiasmo con el que día a día los productores vuelven a poner, en manos de los visitantes, el fruto de su trabajo. Pero el tiempo nos jugó una mala pasada. Condiciones climáticas inusuales hicieron que la fiesta se ‘aguara’, afortunadamente no para todos: para muchas personas, el deseo de compartir un momento, de reencontrarse con los quinteros y con el tomate fue más fuerte, y se acercaron a compartir una fiesta diferente.

Vista de la Estación experimental Julio Hirschhorn. Foto

El Tomate Platense es un cultivo referente de la horticultura de la ciudad: es el tomate con sabor a tomate. Los productores toman la decisión de cultivarlo en agosto/septiembre, en septiembre/octubre se hacen los almácigos, en octubre/noviembre se transplanta, y de ahí en más queda esperar, con trabajo y dedicación, a que llegue vistoso y tentador al verano.

Con más de 70 años de cultivo en nuestra zona, esta semilla está adaptada al clima y al suelo de la región, es de fácil apropiación por los productores -los mismos productores seleccionan su propia semilla-, es rústico: un tomate sin vueltas. Pero el Platense que vimos en la fiesta fue consecuencia del inesperado clima de esta temporada: como se cultiva a campo, todo lo que sucede al aire libre beneficia y también afecta, y en esta campaña afectaron las lluvias.

Las rajaduras concéntricas que mostraron los Tomates Platenses en esta época fueron, precisamente, consecuencia de los ‘baldazos’ de agua que cayeron días antes de la fiesta. Otra consecuencia fue la disminución del rendimiento: si hubo poco tomate en la fiesta fue porque también se perdieron flores y frutos. No es que al Platense ‘le moleste’ el agua, al contrario, pero cuando llueve tanto y tan violentamente, el cultivo lo siente. Como sabrán quienes hayan visitado la fiesta en otras oportunidades, esto fue una excepción.

Cajones de Tomate Platense. Foto

La lluvia metió la cola no sólo en el cultivo, sino también en la fiesta. El evento que habíamos pensado en agosto (una gran fiesta llena de actividades y celebración por la década del proyecto) terminó transformado en el espacio reducido, pero esto no impidió que cumpliera su principal función, la misma que tuvieron las fiestas todos los años: el ser un punto para que productores y consumidores se encontraran nuevamente a celebrar el Tomate Platense.

Hubo títeres, una obra de teatro, y hasta la tradicional quema del Tomate Platense Gigante. Lo demás, quedará para la próxima.

¡Gracias a todos por acompañarnos!

Esta entrada fue publicada en Novedades sobre la Fiesta del Tomate Platense. Guardar el enlace permanente. Añade un comentario o deja un trackback: URL del Trackback.

Publicar un Comentario

Tu email nunca se publicará ni se compartirá. Los campos obligatorios están marcados con un *

*
*

Por favor escriba los caracteres de la imagen captcha en el cuadro de entrada

Por favor, ingresa las letras de la imagen de arriba para verificar que tu comentario no es spam.

Puedes usar estas etiquetas y atributos HTML <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>